jueves, 19 de febrero de 2009

~Costumbre~

:La tarde parecía más aburrida que de costumbre, en las afueras de la casa no soplaba ni un poco de viento, recién había llovido y el roció de las gotas de lluvia remojaban las hojas secas de las plantas, había una vista al mar más preciosa que los días anteriores, el espectáculo de las aves revoloteando en la cima de las palmeras, aun así la tarde para ella seguía siendo mas aburrida que de costumbre.

Sus rizos rojizos brillaban deslumbrantes ante los pocos rayos de sol que se infiltraban por la ventana, descubriendo en oraciones la blanca faz de la muchacha.

En sus manos se alcanzaba a notar la delicadeza de una mujer sumisa y cautiva.

De vez en cuando sus manos subían a la altura de su rostro para tallar sus ojos verdes azulados que parecían entristecidos, ahogados en una tiniebla de desesperación ausente de armonía, ¿tenia acaso una razón para llorar?.

Entre cada detonante hora que marcaba el reloj sus labios pronunciaban palabras aburridas en forma de oración eclesiástica, talvez debido a su devoción inocente por su dios y su esperanza por la absolución de un pecado que para ella se había convertido en la condena mas grande de su corazón.


Que aburrida tarde! Y pensar que vine solo para hacerla llorar. Se suponía que debía ser una tarde de pasión y romance como aquellas donde los rizos rojos de su cabeza rebotaban como resortes al compás de nuestros salvajes movimientos, sus labios resecos recorrían cualquier parte de mi cuerpo y sus sollozos no expresaban la enorme tristeza que ahora me hace sentir.


Por hoy tendré que dejarla sola para que tenga tiempo para arrepentirse de sus pensamientos. Esperare por la llamada cubierta de desesperación, disfrazada de compasión que estará llena de arrepentimiento y justificación en la cual, yo como de costumbre le responderé con un “voy para haya mi amor”. <3

No hay comentarios: